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El síndrome del Sobreviviente

El lenguaje silencioso de la autodestrucción

Cuando alguien muere deja un vació difícil de llenar. Las circunstancias ante las cuales las personas se van de este plano varían y en no pocas ocasiones quienes se quedan se hacen algunas de las siguientes preguntas:

 ¿y si lo hubiera llevado a otro hospital?, ¿por qué no pasé más tiempo con ella o con él ?, ¿por qué él y yo no?

Se le llama síndrome del sobreviviente al sentimiento de culpa por el hecho de estar vivo o de haberse salvado después de un evento traumático en el que pudo estar o no presente.

Cuando la cercanía al evento es directa se intensifica, pero no solamente

Por poner un ejemplo, es un síndrome que surgió en muchos de los sobrevivientes de los campos de concentración de Vietnam, pero también sucede con los sobrevivientes de accidentes, tanto si iban conduciendo al auto, como si no, y la pregunta es ¿por qué mi compañero, mamá, etc, etc murió y yo estoy vivo?

Este síndrome también puedes experimentarlo aún si no estuviste en la tragedia, pero le sucedió algo a alguien importante para ti. 

La forma de actuar de las personas que viven directa o indirectamente estas tragedias, aparentemente es normal ya que esté síndrome en muchos de los casos se manifiesta de forma silenciosa al alojarse en la mente subconsciente. 

Puede entenderse racionalmente que esa persona murió porque su propósito era distinto al tuyo y otras teorías, pero en la mente de quien padece estos síntomas se aloja la idea de no merecer el estar vivo, o el estar bien, de manera que puede comenzar a presentar en menor o mayor grado, ansiedad, desasosiego y de forma más silenciosa, comenzar a vivir experiencias conflictivas en la vida, siempre logrando de una u otra forma robarse los procesos de felicidad, plenitud, armonía, salud, etc. Es un síndrome complejo.

Si te identificas con lo que estás leyendo o conoces a alguien que percibes que pudiera estar viviendo esto, hay varias formas de afrontarlo:

Lo primero es que por más que pienses si tu hubieras estado ahí, las cosas hubieran sido diferentes, ¿qué hubiera pasado si ese día no hubiera salido tu ser querido?, ¿qué hubiera pasado si cambiaras de hospital a tu ser querido?, etc., por más que le des vuelta hay que aceptar dos cosas fundamentalmente:

Existen situaciones sobre las cuales no tienes el control y la segunda es que las cosas son como son y no se pueden cambiar por más que le des vueltas.

También es importante que analices si esto te está pasando y las forma en la que te está afectando. Tomar cartas en el asunto y buscar ayuda profesional porque como lo he mencionado antes el nivel de profundidad en el que te afectó este evento en tu vida puede ir desde la ansiedad, el autosabotaje, la depresión hasta pensamientos suicidas.

Busca ayuda, hay una luz al otro lado del camino y recuerda tomarte fuerte de la mano de tu ángel, el siempre estará guiándote a través de la oración y la meditación para salir adelante.

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